Hace ya más de 50 años que ocurrió lo que te vamos a contar.

Fue después de la bomba atómica sobre Hiroshima, al final de la Segunda Guerra Mundial. Seguro que has oído hablar de esta tragedia y de sus horribles consecuencias para la salud de los pocos que sobrevivieron, ¿verdad?

Pues pasó que Sadako Sasaki fue una de las niñas que con 11 años enfermó de mucha gravedad – sufrió leucemia- poco después de la explosión.

Cuando supo que estaba enferma, una amiga suya intentó animarla y le contó la tradición de las 1000 grullas de papel: “concederán un deseo a aquél que consiga doblar 1000 grullas de papel como recompensa por el esfuerzo y la concentración que hacen falta para lograrlo”. Entonces, su amiga hizo una grulla de origami (técnica tradicional japonesa para hacer figuras con papel) y se la dio a Sadako. “Aquí está tu primera grulla”. Y le deseó que se cumpliera su deseo, curarse de su enfermedad.

Sadako empezó a doblar grullas, una tras otra, intentando conseguir su deseo de curarse mágicamente. Pero por desgracia, no lo logró. Murió en 1955 con 644 grullas revoloteando a su alrededor. Conmovidos, sus amigos y compañeros de la escuela se propusieron terminar de plegar las mil grullas como un homenaje a su dedicación, y volverlas a plegar cada año para recordarla.

Así, se propusieron también contarles a otros niños de Japón y del mundo cuál había sido su historia y la de tantos niños, que como ella, no pudieron sobrevivir a la bomba atómica.

Para que esta historia estuviera presente todos los días, se propusieron hacer un monumento, una estatua de Sadako con una grulla que hoy está en el Parque de la Paz de Hiroshima. Bajo ella está escrito: “Éste es nuestro grito, ésta es nuestra plegaria: paz en el mundo”.

La historia de Sadako dio la vuelta al mundo y las grullas y el origami se convirtieron en símbolos de Paz, del rechazo a la guerra.

¡Adelante! ¡Haz tu propia grulla de papel!

Por el día de la paz vamos a intentar hacer entre todos/as 1000 grullas y colgarlas en el Instituto para unirnos al grito de “Paz en el mundo”.  Si quieres sumarte al grito del Santa Rosa de Lima, seas alumno/a, profesor/a o padre/madre, haz tu grulla, siguiendo el siguiente vídeo, y entrégala antes del viernes 3 de Febrero a algún profe de mates o en Secretaría.